Autómatas
- T V
- 4 may 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 7 may 2020

Hace una semana el Pentágono desclasificaba tres vídeos que mostraban objetos voladores no identificados. Y los expertos de ufología consideraban que la tecnología actual se debía a que ha sido extraída de dichas naves dando ventaja al desarrollo tecnológico militar que los ponían al frente en todo el mundo. Además, Philip J. Corso, coronel retirado del Ejército de los Estados Unidos, afirmó antes de morir que las computadoras, los circuitos integrados, la fibra optima, las fibras de alta resistencia y el rayo láser fueron extraídos de esas naves extraterrestres que tuvo bajo su presupuesto seis millones de dólares para lograr desarrollar este tipo de tecnología que finalmente fue integrada a diversas organizaciones como la IMB. Menciono este caso, porque quiero abordar el tema de la relación que tenemos los seres humanos con la tecnología. Esta podría ser ajena a nosotros, pues no sabemos si esta nos pertenece o si le pertenecemos a ella. A lo largo del tiempo la tecnología, la robótica y la telemática han estado por encima del ser humano. Las propias máquinas están más comunicadas entre sí y hoy la mitad de las conexiones a través de internet se produce entre máquinas sin la presencia humana directa.
La tecnología ha avanzado rápidamente, surgiendo la inmediatez de una sociedad ansiosa e impávida a la vez, podríamos decir ¿Una humanidad idiotizada por la tecnología? Es probable, pero no intento satanizar a la tecnología, ya que esta no tiene la culpa. Pienso que esto no se trata de una disputa entre máquina versus humano, pero si es necesario reflexionar si este hecho nos está haciendo evolucionar o todo lo contrario ¿Debemos vincularnos a la tecnología, la globalización y tendencias internacionales? Sí, con la condición de estar sintonizados con todos en equilibrio para no dejar a nadie afuera. Muchos vivimos en una burbuja. Pues la aldea global a la que se refería Marshall McLuhan en su momento parecería ser únicamente para algunos privilegiados que tildan de marginados o ignorantes a quienes no conformen este mundo virtual.
La dependencia a la tecnología es evidente al nombrar la existencia de la nomofobia (pánico a quedarse sin celular), la cual causa estrés, ansiedad, depresión, taquicardia, obsesión y lo padece la mitad de la población mundial. Cuando sentimos esta ausencia nos sentimos apuntados, pues adoptamos extensiones ajenas a nuestro cuerpo transformándolas en propias. Somos dependientes de los artefactos tecnológicos. No sé si también sea el caso de la mascarilla y guantes, que usamos durante esta pandemia. Somos esclavos de nuestros hábitos, creando ambición de poder, queriendo ser dioses. Tal vez ahora no estemos atados a chips y cables pero es evidente como decía Giovanni Sartori en su libro Homo videns que la televisión (videos en la actualidad) producen imágenes y anulan conceptos, y de este modo atrofian nuestra capacidad de abstracción y capacidad de entender, permaneciendo hipnotizado frente a una o varias pantallas.
Dentro de este marco de humanidad y tecnología aún no consta la conciencia, pues parecería que surgen medidas desesperadas para salvar el planeta, pero estas resultan ser falsas que solo pretenden salvar nuestro estilo de vida.
Obedecemos a las tecnologías que moldean nuestra conducta. Parecería que esta nos hiciera vivir una simulación como la de Matrix, presos de nuestra rutina en las casas corrompidos por el dinero, sin poder tener libre albedrio sobre nuestra vida.
Por coincidencia mientras escribía esta publicación tuve un problema, donde puede experimentar la dependencia que tengo hacia tecnología, pues mi computadora y mis lentes se dañaron, andaba casi ciego por mi casa e invisible en el mundo digital.
Es inevitable pensar que la tecnología, no será un instrumento fundamental para nuestra vida. Estamos ante un reto que regenerará e innovará nuestra sociedad. Pronto necesitaremos profesionales integrales y no autómatas. Lograremos trascender como especie cuando las empresas tecnológicas en medio de esta transformación digital avancen con criterios de equidad, para no dejar a nadie atrás y velar un mundo a escala humana para que la tecnología sea el soporte para aquello.
¿Será que algún día renunciemos a la dependencia tecnológica? ¿O será que esta se vuelva intangible para convertirnos en una?
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